Al presentar una objeción, se inicia el procedimiento de objeción. En este procedimiento, se revisa nuevamente la legalidad y la idoneidad de la decisión de la autoridad. También se tienen en cuenta los motivos de la objeción, ya que pueden surgir nuevos hechos que la autoridad desconocía hasta ese momento. Por lo tanto, es recomendable justificar la objeción.
Si la autoridad llega a la conclusión de que la apelación está justificada, revoca la decisión inicial y, si procede, toma una nueva decisión. Esto depende de si usted solo desea la revocación del acto administrativo (impugnación) o si, además, desea otra decisión (obligación) por parte de la autoridad. De este modo, se resuelve su apelación.
Sin embargo, si la autoridad considera que su recurso es infundado, lo remitirá al comité jurídico municipal para que este tome una decisión. El comité jurídico municipal examinará el asunto y tomará una decisión sobre la desestimación o la aceptación de su recurso mediante una resolución de recurso.
Si, una vez concluido el procedimiento de recurso, sigue considerando que se han vulnerado sus derechos, puede interponer una demanda.
Los plazos para presentar una objeción se encuentran en la información sobre recursos legales de su notificación. Por lo general, el plazo es de un mes a partir de la notificación.
depende del caso concreto